Ya es un hecho científico: una dieta mediterránea, rica en legumbres y verduras, mejora la salud del corazón. Ahora, los investigadores exploran cuáles son los mecanismos responsables de este efecto.
Una investigación revela que no hay áreas cerebrales responsables de los prejuicios o los sesgos mentales. Simplemente, el cerebro es más lento en procesar la información cuando no se deja llevar por ellos.